Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas

El largo proceso de adoptar un nuevo país. Para adaptarse con mente y corazón, un inmigrante atraviesa
 varias fases
Por Héctor Pina



En diversas ocasiones he conversado con inmigrantes recién llegados a Estados Unidos que me han comentado que no acostumbran celebrar el 4 de Julio porque no tiene significado para ellos. Sin embargo, varios años después, los he visto haciendo preparativos, como colgar banderas estadounidenses en el exterior de sus hogares, para conmemorar el Día de la Independencia estadounidense como si hubieran nacido en esta nación. Sin duda, el proceso de aculturación ha transformado su forma de pensar.

El término aculturación describe los cambios que ocurren en grupos de inmigrantes como resultado de estar en contacto diario con la cultura principal del país al que emigran. También se le suele llamar asimilación o adaptación cultural y psicológica.

Dentro de este proceso tenemos la integración, que es cuando los inmigrantes mantienen su cultura y la adaptan a la del país donde inmigran, lo que les permite vivir junto a los demás en un ambiente multicultural.

Sin embargo, puede presentarse la inadaptación, que es cuando los inmigrantes echan de menos su cultura y tradiciones y no asimilan las de su nueva tierra. O bien puede surgir el rechazo a la cultura propia, cuando los inmigrantes tienen un gran deseo de ser aceptados e incorporarse a la cultura dominante.

Según la Oficina del Censo, cuatro de cada 10 inmigrantes hispanos logran asimilar casi totalmente la cultura de este país tras haber vivido aquí entre tres y 10 años.

Son varios los factores que afectan el proceso de aculturación, como la edad, el nivel académico, la situación económica e incluso el estado de salud.

Los cambios

Además, los inmigrantes atraviesan cambios psicológicos y conductuales que a menudo les exigen desprenderse de valores y costumbres de su cultura propia.

Estos cambios van desde alteraciones en la forma de comer y la adopción del idioma del país al que emigran, hasta un sistema de valores diferentes y una nueva religión.

Hay quienes sufren un alto grado de estrés mientras se debaten entre su cultura y la nueva que deben adoptar. Esto causa a menudo confusión e incertidumbre. Sin embargo, esas tensiones pueden disminuir si la persona intenta un enfoque racional y establece un equilibrio entre ambas culturas, de manera que convivan sin que una aplaste a la otra.

Las fases

Diversos estudios han señalado varias fases principales en el proceso de aculturación:
Poco después de llegar al nuevo país, muchos inmigrantes se fascinan con esta nueva cultura y hacen todo lo posible por asimilarla.

Con el paso del tiempo, pueden echar tanto de menos su cultura nativa que comienzan a comparar de forma negativa las costumbres de la nación donde viven con las de su tierra natal. Esto puede tener como resultado el rechazo o inadaptación a muchos aspectos del país en el que han inmigrado.
Más tarde, disminuye la intensidad de las 
emociones y los inmigrantes comienzan a tratar de obtener las destrezas y conocimientos necesarios para sobrevivir en su nuevo entorno.

Por último, llega la integración a la corriente cultural dominante y a medida que los inmigrantes se sienten más cómodos en ese nuevo ambiente, aumenta su confianza en sí mismos y disminuyen los conflictos internos y externos hasta que las costumbres del nuevo país se convierten en un estilo de vida.

Cada persona experimenta este proceso a su propio ritmo y manera. Pero como dijo el filósofo indio Rabindranath Tagore: “Si lloras por haber perdido el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”.

Así que, sin olvidar ni idealizar la tierra que dejaste atrás, descubre las hermosuras de la nación que te ha acogido para que celebres el 4 de Julio como un estadounidense más.

Fuente:http://lavoztx.com/news/2013/jun/30/especial-4-de-julio-el-largo-proceso-de-adoptar-un/

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