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"Ahora nos toca a nosotros aprender a ganarnos la vida afuera"

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Todo lo que escribe el autor venezolano Alberto Barrera Tyszka le lleva a la crisis que vive su país. Barrera Tyszka, de 57 años y quizá el escritor venezolano de mayor reconocimiento internacional del momento, no puede escapar de lo que ocurre en Venezuela aunque pase la mayor parte de su tiempo en México. Por Daniel García Marco (@danigmarco) HayFestivalArequipa@BBCMundo, 2017

Uno de los efectos de la crisis en Venezuela es la emigración. Eso tiene un impacto en un país que nunca emigró y que incluso fue refugio para los que llegaban en busca de libertad y garantías económicas. Hay un cambio en la identidad, en el ADN del venezolano. Éramos un país que nos veíamos como un país rico y generoso que recibía inmigrantes que venían por razones políticas o económicas. Aprender a ser emigrante es ahora fundamental en nuestra configuración. Es un aprendizaje para un país que por nuestra condición de país petrolero teníamos a los inmigrantes haciendo otros oficios en el sector servicios. Aho…

Venezuela, uno no termina de irse nunca

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A veces el tiempo filtra en los recuerdos distantes el reflejo de los sueños, y muchas veces vivimos como atravesando un mar de escenas oníricas, al punto de ver atrás y pensar que es “increíble” aquello que hemos vivido.  Por Humberto Medina 
Fuente: Hispanophone http://hispanophone.ca/2018/04/21/venezuela-uno-no-termina-de-irse-nunca/

Las Memorias de un venezolano de la decadencia (1927) de José Rafael Pocaterra (1899-1955) son un documento testimonial del ambiente político represivo de la Venezuela de comienzos del s. XX en las que no se asume la postura fría del analista ni del investigador político, sino la del protagonista. El libro es la narración minuciosa de quien sabe dejarse impresionar en la memoria y en el cuerpo la experiencia de la cárcel y de la lucha política en las condiciones más adversas.
Muchos grandes nombres de la narrativa venezolana, como Gallegos o Teresa de la Parra, han terminado sus días en otras tierras por diferentes razones. La experiencia de la migración…

Familias divididas

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Se multiplican los casos de familias divididas por la cantidad de gente que decide irse de Venezuela Por Julieta Nassau. La Nación


Es domingo y Evelyn Matos madrugó para ir a la iglesia en esta ciudad. Allí va a rezar "por todos", pero también a tejer, con un grupo de voluntarios de su misma edad, canastitas para bebés. "Hacemos los tejidos no sólo para darles a los niños pobres, sino para no sentirnos tristes. Porque todas las abuelas están en la misma situación que yo: no tienen hijos ni nietos", dice a LA NACION Evelyn, y refleja un fenómeno creciente en Venezuela, con un éxodo que alcanza al 8% de la población.

Evelyn es viuda, tiene 67 años, tres hijos y dos nietos. Su hija mayor, Natalia (40 años), es ingeniera y vive en Estados Unidos desde 2002. Allí, se casó con un venezolano y tuvo dos hijos, Sebastián (9) e Irene (6). Alberto (33), el del medio, es periodista y vive en México. Se fue en 2015, dos años después de que Verónica (32), ingeniera también, dec…

Voces de Venezuela

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Dos maleficios añadidos de la emigración forzosa son la invisibilidad y el silencio. En el país de acogida, o de llegada, por decirlo más neutro, el emigrado forzoso suele ser invisible para los nativos, a no ser que por su número o por su pobreza llegue a percibirse como una molestia.  Por Antonio Muñoz Molina. El País, España

Salvo excepciones, ha llegado a toda prisa, sin contactos, sin un contrato de trabajo, sin perspectivas de que su cualificación profesional sea reconocida. El emigrado forzoso muchas veces es un emigrado fugitivo, que salió huyendo con lo poco que tenía a mano, con poco más que unas cuantas direcciones y contactos de compatriotas que lo precedieron en la huida. Y una mudez repentina agranda la invisibilidad. El emigrado puede no hablar el idioma del país de acogida, o hablarlo tan defectuosamente que sus posibilidades de comunicación son tan escasas como las de trabajo. La elocuencia que tuvo en su vida anterior, la que todos manejamos en la nuestra, se le ha …

El gran éxodo venezolano

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Aunque las imágenes del abarrotado paso de Cúcuta hacia Colombia son las más impactantes, la diáspora venezolana se ha repartido por toda América. La huida es ardua. Tomada la decisión, en ocasiones requiere conseguir un pasaporte, cada vez más escasos por la carestía del papel moneda; comprar uno de los preciadísimos pasajes de avión o reunir dinero para un largo viaje por carretera.
Por Naiara Galarraga Cortázar. El País, España
Fuente: https://bit.ly/2pDpWV0





Carlos Raúl Toro Gómez, diseñador gráfico de 27 años, jamás imaginó que su primera visita a Europa sería para quedarse y sin perspectivas de regresar pronto a su patria. Venezuela nunca fue un país de emigrantes. Todo lo contrario. Durante décadas fue, gracias a la riqueza petrolera, refugio de pobres y perseguidos. Toro llegó a Madrid en avión. Directo desde Caracas. Era el 27 de julio de 2016. Vino solo. Atrás dejó a su madre y a sus dos hermanas pequeñas. La descomposición económica, política y social de Venezuela genera un é…

Voces de Venezuela

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Editorial Kalathos publicó en España la antología ‘Siete sellos: Crónicas de la Venezuela revolucionaria’, compilada por Gisela Kozak Rovero, para explicar la magnitud del desastre venezolano que ha forzado ya al exilio a tres millones de personas Por Antonio Muñoz Molina, El País

Dos maleficios añadidos de la emigración forzosa son la invisibilidad y el silencio. En el país de acogida, o de llegada, por decirlo más neutro, el emigrado forzoso suele ser invisible para los nativos, a no ser que por su número o por su pobreza llegue a percibirse como una molestia. Salvo excepciones, ha llegado a toda prisa, sin contactos, sin un contrato de trabajo, sin perspectivas de que su cualificación profesional sea reconocida. El emigrado forzoso muchas veces es un emigrado fugitivo, que salió huyendo con lo poco que tenía a mano, con poco más que unas cuantas direcciones y contactos de compatriotas que lo precedieron en la huida. Y una mudez repentina agranda la invisibilidad. El emigrado puede n…

América Latina y la ola migratoria venezolana

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Ante un fenómeno que no para de crecer, América Latina se moviliza cada vez más para afrontar la crisis humanitaria que ya arrojó a cuatro millones de venezolanos de su país. La mayoría de los gobiernos decidió apostar por una doble vía: por un lado, confrontar diplomáticamente a Nicolás Maduro, al adelantar que no reconocerán al ganador de las elecciones del 22 de abril; y, por otro, tender la mano, más o menos abierta, a los emigrantes que huyen de la mayor crisis económica, social y política de sus 200 años como nación independiente.
Por Daniel Lozano, La Nación



Las últimas medidas del gobierno argentino, que facilitan el permiso de residencia para los venezolanos y que posibilitan la convalidación de sus estudios (ver aparte), se sumaron a las puertas abiertas por el presidente Pedro Pablo Kuczynski en Perú, el país que de forma más firme y ejemplar apoya a los emigrantes.
Los venezolanos pueden tramitar en Perú el Permiso Temporal de Permanencia hasta el 30 de junio de este año,…