Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como migrar con mascotas

Mi gata, la emigrante

Imagen
Tal vez porque nació cerca del aeropuerto de Maiquetía, Ágata estaba predestinada a viajar en avión. Un día la encontró Eliana, la hija menor, cuando salía de trabajar en el ambulatorio. Maullaba entre los carros estacionados.  Eloi Yagüe Jarque. Escritor  Ágata, una gata suave y discreta La vio desvalida, tricolor y hambrienta. Se la llevó a su casa donde le ofreció amorosos cuidados intensivos. Pero no se la podía quedar. Entre todos decidimos buscarle un hogar.  Nuestro amigo Alonso comentó que tenía un conocido que la podía adoptar. Nos pusimos de acuerdo para vernos en Plaza Venezuela, en la entrada de La Previsora. Alonso y yo esperamos a una persona que nunca apareció. Yo cargaba a la gatita en un portamascotas. Alonso no se la podía llevar (vivía en una residencia). Me la llevé a casa con la vaga intención de seguir buscando quien la adoptara.  Yo al principio me resistía, más que nada por mi sempiterna alergia. Pero no hizo falta, Ágata se quedó con nosotros...

Emigrar con mascotas

Imagen
Gatos y perros son parte de la familia, ¿cómo hacer para no dejarlos fuera de los planes de mudanzas al exterior? Raquel Seijas rseijas@el-nacional.com Primero lo primero: averiguar en consulados y embajadas de los países de destino los requisitos para ingresar con mascotas. Algunas exigencias son comunes, pero en algunos lugares son mucho más específicos. Por ejemplo en Aruba, Bonaire, Curazao y Trinidad y Tobago solo se admiten si el propietario fijará residencia permanente en esas islas, pues así lo establecen las leyes internas. En general, los requisitos son las vacunas al día (la prueba es, por supuesto, un certificado debidamente firmado por un veterinario colegiado y registrado ante el Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral, Insai) y la vacuna antirrábica. Además es preciso contar con los certificados de salud internacional y de desparasitación. El siguiente paso es registrarse en la página del Insai (www.insai.gob.ve) para realizar la solicitud de exportación de ma...

PÉNDULO MIGRATORIO

Imagen
por  Sonia Peña-Czechowicz Por los momentos soy migrante pendular. Lo que significa que mi tiempo se reparte entre dos países. Ahora estoy en el país de acogida por un rato con un invierno que tiene sus encantos. Desde que soy pendular llevo conmigo a mi gran compañero, mi refugio personal: un peludito que normalmente llaman gato. En una revista norteamericana que suelo leer, siempre tienen una sección interactiva donde le formulan diferentes preguntas a sus lectores y, luego, escogen las que consideran dan la mejor perspectiva del tema y las publican en el próximo número. Una de las últimas preguntas fue: ¿Qué has aprendido de tu mascota? Mi respuesta inmediata fue: tantas cosas que no me alcanzarían el número de caracteres. Sin embargo, siendo más específica, me ha enseñado a aligerar el tránsito de emigrar. Cuando empezamos a "pendular" tenía mil dudas sobre si traérmelo. En ese momento él tenía 15 años. Desde su veterinario, veterinarios extranjeros, hasta pasa...