Las emociones naturales



Fragmento de una entrevista a Elisabeth Kübler-Ross: 
Sobre la vida, la muerte…y más allá. 
Por Rosa María Vázquez Mellado
Elisabeth Kübler Ross fue una psiquiatra suizo-estadounidense, 
una de las mayores expertas mundiales en la muerte y el duelo.





PLOWBOY: ¿Como puede una persona deshacerse de los miedos no naturales?
KÜBLER-ROSS: ¡¡Grita!! Si vives en una ciudad, vete al bosque. Si viven en un apartamento en Nueva York, sube a tu  coche, cierra las ventanas, maneja en la carretera…y grita hasta tu límite. Cuando lo haces, puedes contactarte nuevamente con los horrores que has reprimido. Vas a sentirte  muy bien, y te alimentarás de consuelo.
La segunda emoción natural que es la aflicción, es también un regalo de Dios y ayuda a manejar todas esas muertes pequeñas a lo largo de nuestra vida. Y las lágrimas son la bendición que nos ayudarán a deshacernos de la aflicción. La culpa por supuesto, es el sentimiento menos natural, .. y solo he mencionado algunas maneras de manejarla.
La tercera emoción natural es el enojo. Esta también, es un regalo de Dios. Es mi opinión que el enojo natural dura solo 15 segundos. Cuando tú estas enojado por un período mayor, es porque te has saturado de remanentes, es decir, enojo no procesado de otras ocasiones. Si no te deshaces de eso, terminarás como una cubeta rasa, de odio, hambre de venganza y eventualmente te enfermarás.

P: ¿Cómo eliminas el enojo y la ira reprimida?
KÜBLER-ROSS: La mejor manera es tomar un trozo de manguera y golpear con furia en un colchón o una almohada viejos. Tienes que verbalizar tus sentimientos mientras que haces esto… no puedes solo golpear en silencio hasta que tus músculos se cansen.  Y no temas actuar violentamente o sobre excitado cuando esto suceda porque no estás lastimando a alguien, por el contrario probablemente estás evitando que un futuro puedas lastimar a alguien.
Ahora bien, todas estas técnicas trabajan mejor si por lo menos la primera vez tienes a alguien quien te ayude a  sacar tus sentimientos. Tiene que tratarse de alguien compasivo, que no te sermonee ni te haga sentir culpa.

P: ¿Cómo podemos saber qué es lo que nos está causando ese enojo reprimido?
KÜBLER-ROSS: Mantén un diario y anota cada vez que sobre-reacciones hacia alguien. Después de un tiempo, comenzarás a  ver en tu registro qué tan recurrente es y cuánto te molesta. Te cuento lo que me pasó a mí alguna vez. Hice un taller en Hawai y estaba programada en  la temporada de Pascua, fechas en que yo quería estar con mi familia. El hombre que lo organizó era un tacaño que nos cobró cada hoja de papel que utilizábamos para nuestros dibujos espontáneos, a 50 centavos y 10 ctvs. más por crayola usada… 25 ctvs por cada taza que utilizábamos para café. Si me hubiera pedido un centavo más, lo hubiera matado ahí mismo, de veras. Y he aquí a la “buena persona” quien viaja alrededor de todo el mundo enseñando amor incondicional!
Cuando regresé  a casa, estaba tan desgastada y absorta en mi enojo, que casi me enfermo. No sabía el porqué de mi disgusto, excepto que sentía “alergia hacia los tipos corrientes”. En algún momento mis colegas de Shanti Nilaya se acercaron a preguntarme cómo me había ido en el Taller, y sólo contesté, bien, bien, bien, endemoniadamente bien.
Actualmente, una de nuestras reglas en Shanti Nilaya es que todos debemos deshacernos de asuntos no terminados y negatividad reprimida. Pero otra regla es nunca preguntar mas de tres veces algo, pues si lo hacemos, podemos quitarle a la persona la posibilidad de evitar el tema. En lugar de insistir en el tema, me preguntaron dulcemente, “bien, entonces platícame de tu visita del conejo de Pascua”, eso sacó el corcho de la botella, y exploté. Después de 8 horas de llanto y hablar con mis amigos, pude vaciar un mar de negatividad, que me remontó aún a mi infancia.
¿Sabes? Como ya les he dicho, mis padres nunca me dieron mucho afecto, así que eventualmente yo los rechazaba y desviaba mi amor hacia unas mascotas de conejitos que tenía. De vez en cuando, mi papá me pedía que llevaba alguno de mis conejitos a la carnicería ya que a él le gustaba la carne de conejo, así que una vez hecho su trabajo, yo tenía que cargar con mi mascota adentro de una bolsa, cortada en pedazos.
Finalmente, tuve a  mi conejo favorito, negro; ese sobrevivió hasta que un día mi papá me pidió que lo sacrificara. Lo liberé de su jaula y traté de que huyera, pero como me quería mucho, no lo hizo, así que tuve que llevarlo al carnicero, quien al finalizar su trabajo me dijo “lástima que maté a este, era coneja y estaba preñada. Sus conejitos nacerían la próxima semana”
No dije una palabra durante la comida esa noche, pues yo estaba determinada a no permitir pues estaba determinada a no mostrar a mi familia, el enorme dolor que sentía. Luego, a través del intenso trabajo con mis amigos, pude liberar esa negatividad, incluso puedo bendecir ahora a ese individuo por ayudarme a aprender más acerca de mí misma.
Por eso digo que cada hombre y mujer está dentro de su propia prisión, por sus propios “conejillos negros”. Así que creo que si alguien más es un criminal, yo también lo soy.

P: Vamos a cambiar de tema, hablemos ahora de las otras dos emociones naturales. 
KÜBLER-ROSS: Los celos, la cuarta emoción natural, al reprimirse provocan envidia, y a menudo se asocia con vergüenza y culpa. Para deshacerse de esos sentimientos no naturales, tienes que tener la capacidad de reconocer cuando actúas motivado por la envidia para tratar de contactar tus sentimientos con la fuente de origen –seguramente en la infancia-  para poder entender el porqué de tu forma de ser. Una vez hecho esto, puedes, en contraparte, ver todos esos dones  con los que cuentas y que te hacen especial y único, y liberarte de la envidia.

El último y mas importante es el amor, y tiene dos aspectos. Una es la necesidad de abrazar y sentir seguridad y físicamente cerca. Y el otro aspecto del amor es la habilidad de decir “no”  para proveer una disciplina consistente.
La mayoría de nosotros fuimos criados con  un “te quiero si…”   Te quiero si eres médico, si te va bien en la escuela, si mantienes tu habitación limpia. Tratamos de comprar el amor de otras personas complaciéndoles y haciendo cosas para obtener su amor. Bien, ese no es amor, es prostitución.  El amor real no reclama ni espera y no juzga. Escucha y respeta al individuo por sí mismo. El amor real es incondicional.

Fuente: http://www.logoforo.com/entrevista-con-elisabeth-kubler-ross-sobre-la-vida-la-muerte-y-mas-alla/



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