Emigrar es una DECISIÓN, no una SOLUCIÓN


por Sonia Peña-Czechowicz

Muchas personas cuando oyen hablar del término Inteligencia Migratoria piensan que solamente es útil en el caso de que ya se haya tomado la decisión de emigrar. Por eso se hace necesario explicar en mayor detalle el alcance de este concepto.
Cuando hacemos talleres, seminarios o consultas individuales, al empezar a explorar el tema migratorio y luego de evaluar las condiciones, surgen tres enfoques o respuestas de forma mayoritaria y repetitiva. Estos escenarios cardinales son:
  • Se decide emigrar.
  • Se decide posponer la decisión hasta que las condiciones estén dadas.
  • Se decide permanecer en su país de origen
En cuanto a las etapas primordiales que se analizan son: antes, durante o después de emigrar. Para mí la etapa crucial, la que realmente perfila la decisión es el antes. Todos pasamos por ella y allí realmente vamos a saber si la cosa va o no. Y dependiendo de los hallazgos podemos encontrarnos con múltiples ramificaciones.
Al hacer una evaluación formal en búsqueda de la resolución de un problema, hay muchas metodologías que se pueden utilizar. Están por ejemplo el árbol de decisiones, el proceso 8D /Ocho disciplinas, el diagrama de Ishikawa (espina de pescado o de causa y efecto) por nombrar algunas. El factor común entre ellas es que se van moviendo en función de las respuestas. Nos valemos mucho de estos instrumentos para nuestro trabajo. 
Ahora bien, en el terreno personal muchas veces dejamos algunas decisiones de vida al azar. Pues bien, emigrar es un proyecto de vida y, como tal, debemos analizarlo antes de tomar una decisión. No todos los proyectos se llevan a cabo. Muchos se quedan en el camino. Eso sí. Si nuestra decisión es el resultado de una evaluación sabremos a conciencia por qué la tomamos y sus razones.
Cuando digo que emigrar no es una solución es también basado en nuestra experiencia. Llegan a consultarnos y, prácticamente desde la primera vez, se descubre que lo que llevó a pensar en emigrar es realmente la búsqueda de la solución a problemas subyacentes que no tienen relación con el hecho migratorio y que deben ser atendidos de forma mucho más inmediata. Problemas de pareja, conflictos familiares, entre otros. Es posible que al final se termine emigrando. Sin embargo, situaciones como éstas hay que revisarlas a priori. Estos casos, antes de empezar su tránsito migratorio, son referidos y atendidos por un especialista con dilatada experiencia en la materia, quien también forma parte de nuestro grupo.
En cualquiera de los casos la exploración del hecho migratorio ha sido cuidadosa y extensiva a fin de establecer la etapa donde se encuentra la persona o grupo familiar. Y en cada una de las fases validaremos en algunas oportunidades que emigrar no debe ser, de ninguna forma, la solución a los problemas actuales sino el producto de una decisión mayor de vida.
Cabría ahora preguntarse para qué la Inteligencia Migratoria si al final no se va a emigrar. Existe una respuesta para esto. Si tenemos la inquietud por saber cuál sería la decisión adecuada para cada uno de nosotros, lo mejor siempre será explorar a fondo el tema. Como se dice en Economía "la primera alternativa disponible siempre es no hacer nada". Lo que está en la leyenda en letras pequeñas es que eso ya es una decisión en sí misma y por tanto lleva implícitas sus propias consecuencias. El ejemplo más obvio es el no hacer nada ante una situación porque pensamos que se va a resolver sola por arte de magia. Casi nunca termina bien.
No podemos sin embargo dejar de referirnos a aquellos que se ven obligados a emigrar forzados por un suceso contundente. Aunque no lo crean no son la mayoría. Ante este hecho nos toca asesorar a la persona en la inserción más adecuada a su nuevo destino.
También quiero mencionar a aquellos que en mercadeo y política llaman los "duros". No necesitan explorar porque saben que su decisión de permanecer es firme. Pero hasta ellos se pueden beneficiar de la Inteligencia Migratoria con nuestro módulo de "La innovación de quedarse". Porque si tu país cambió y es diferente al que solías conocer o donde solías vivir, también hay que tener una vida dentro de esta nueva realidad.
La inteligencia migratoria puede servir como una brújula. Puede ubicarnos en donde estamos, hacia donde queremos ir o quedarnos aún después de evaluar nuestras opciones.
Deshojar la margarita funciona siempre y cuando no nos quedemos atrapados en la incertidumbre indefinidamente.



Sonia Peña-Czechowicz
Consultora gerencial con experiencia en el mundo corporativo. Migro hacia un destino interior mucho más poderoso. Formo parte de un extraordinario proyecto para asesoría migratoria: Centro de Capacitación Migratoria. www.ccmigratoria.com - @intemig –– ccmigratoria@gmail.com- Twitter personal @sonitzka.
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