Los hijos y el cambio de país

Muchos padres piensan que sus problemas son más complejos que los de los niños, y que éstos tienen más facilidad para adaptarse. Sin embargo, los pequeños también enfrentan desafíos y encrucijadas. Averigua cómo ayudarles.
Por Verónica Ortega


Ante un cambio de residencia, los adultos tienen muchísimas cosas que resolver, desde buscar casa e integrarse a un nuevo trabajo, hasta ubicar un colegio para sus hijos. Entre tantas resposabilidades, aspectos como la separación de la familia o la inmersión a un nuevo entorno, pueden pasar de momento a un segundo término, pero no es el caso de los niños.
Para ellos, alejarse de sus amigos, saber que entrarán a una nueva escuela y que vivirán en un ambiente que no conocen, puede ser muy intimidante.
Por si fuera poco Healthy Children, portal de la Academia Americana de Pediatría, señala que los chicos tienden a enfocarse en los aspectos negativos, como ser un extraño en el nuevo país o colegio, tener poco dominio del idioma, no saber si podrán hacer sus actividades favoritas o si las materias serán más difíciles.
Escuchar sus inquietudes y dejarles ver las situaciones positivas y lo emocionante que puede ser la experiencia, es el primer paso para hacer más fácil su adaptación. Eso sí, el portal remarca que no hay que generar expectativas irreales y dejarles saber que sus padres estarán a su lado para ayudarles y facilitarles las cosas. Del mismo modo, es vital mantener una actitud positiva frente a todos los aspectos del cambio. Ello ayudará a tranquilizar a los niños.

Explorar el territorio

Tan pronto lleguen al nuevo país, date el tiempo de mostrarle a tu hijo el vecindario y su nueva escuela. Pregunta si puede hacerse una visita antes de que se integre a la misma e investiguen juntos actividades a las que pueda suscribirse, o visiten un museo o zoológico. Si tus planes lo permiten, lo ideal es que la mudanza coincida con un nuevo ciclo escolar, de esta forma, habrá más probabilidades de que tu hijo no sea el único recién llegado.

El idioma, de lo más importante

Por supuesto, aprender inglés es clave para que pueda integrarse, pero igual de importante es que sus padres dominen este idioma. En la escuela, tu hijo será evaluado y tendrá el apoyo que requiera, por lo que es probable que te lleve la delantera.
Una publicación del Centro de Investigación para el Bienestar Infantil Bendheim-Thoman (CRCW, por sus siglas en inglés), reveló que esta situación conlleva a que muchos padres recurran a sus hijos como traductores, lo que puede generar la percepción de una pérdida de autoridad, o la exposición de los niños a problemas familiares. Evita la situación, esmerándote en aprender inglés.

Aceptación e integración




El CRCW señala que para los niños que se mudan a otro país, las costumbres y valores del hogar, les da un sentido de pertenencia vital para su bienestar y equilibro emocional. Sin embargo, añade que en muchas ocasiones, el estilo de vida familiar es diferente al del entorno y adoptar el externo es igual de importante.
La entidad señala que si los padres critican o rechazan la acogida del mismo, ponen a los niños en la encrucijada de elegir entre uno u otro, lo que puede ser perjudicial. Si rechazan las formas del hogar sentirán culpa y ansiedad, si se apartan de las de la sociedad, experimentarán soledad y una inhabilidad para integrarse al nuevo país.
¿La solución? Dejarlos ser biculturales. Fomenta las tradiciones de su país de origen en casa, no critiques su entorno, permíteles hacer los ajustes necesarios para poder relacionarse con sus pares y toma acciones para involucrarte tú también con la comunidad. Y finalmente, recuerda que ante cualquier duda debes buscar el asesoramiento un profesional.

Fuentes: Centro de Investigación para el Bienestar Infantil Bendheim-Thoman (crcw.princeton.edu) y Healthy Children (healthychildren.org).
Fuente: http://es-us.noticias.yahoo.com/blogs/nuevo-pais-vida/ayuda-tus-hijos-adaptarse-al-cambio-pais-153711441.html

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