Consejos para los adolescentes que cambian de país. Parte I

Cuando hablamos de "shock cultural", no estamos empleando un término clínico ni refiriéndonos a un trastorno médico. Se trata simplemente de una manera de describir los sentimientos de confusión y de nerviosismo que una persona puede experimentar al dejar una cultura que le es familiar para vivir en otra completamente diferente. 
Actualizado y revisado por Richard Kingsley, MD para Kids Health Org


Cuando te mudas a un lugar nuevo, tienes que enfrentar muchos cambios. Estos cambios pueden ser emocionantes y estimuladores, pero también pueden resultar abrumadores. Es posible que te sientas triste, ansioso, frustrado y que desees volver a tu lugar de origen.

Es normal que la adaptación a una nueva cultura te resulte difícil. Es posible que las personas que pertenecen a otras culturas (y con las que vas a salir o con las que vas a ir a la escuela) se hayan criado de acuerdo con valores y creencias diferentes de los tuyos. Como consecuencia de estas diferencias, los temas de conversación, la manera en la que se expresan y la importancia que les dan a ciertas ideas pueden diferir bastante de aquello a lo que estás acostumbrado. La buena noticia es que el shock cultural es algo temporal.
 
¿Cuáles son las causas del shock cultural?

Para comprender el shock cultural, debemos entender primero qué es "cultura". Es posible que sepas que los genes son los que determinan, en gran medida, tu apariencia y la manera en que te comportas. Lo que posiblemente no sepas es que tu ambiente -tu entorno- también ejerce una gran influencia en tu apariencia y tu comportamiento.

El ambiente no sólo es el aire que respiras o la comida que ingieres; gran parte de tu ambiente es "cultura". La cultura está formada por esas cosas de todos los días que los miembros de una comunidad aprenden de sus familias, sus amigos, los medios de comunicación y hasta de los extraños. Éstas son las cosas que influyen en su aspecto, su manera de comportarse y el modo en que se comunican con los demás. A menudo, no te das cuenta de que estás aprendiendo estas cosas porque las haces automáticamente. Por ejemplo, la manera en que das la mano al encontrarte con alguien, tus horarios de comidas, aquello que encuentras gracioso o tu postura respecto de la religión.
Cuando vas a un lugar nuevo, como otro país u otra ciudad, sueles ingresar en una cultura que es diferente de la que dejaste. En ocasiones, tu cultura y la nueva son similares. Otras veces, pueden ser muy diferentes o incluso opuestas. Lo que es perfectamente normal en una cultura -por ejemplo, pasar horas comiendo con tu familia- puede resultar algo poco usual en una cultura que valora un estilo de vida más acelerado.

Las diferencias entre las culturas pueden volver muy difícil la adaptación al nuevo entorno. Es posible que tengas que enfrentarte con ropa, clima y comida que no te resulten familiares, así como con personas, escuelas y valores diferentes. Posiblemente, en tu nuevo entorno tengas que luchar para lograr cosas que eran muy fáciles en tu lugar de origen. Hacer frente a estas diferencias puede generarte un gran desasosiego; estos sentimientos son parte de la adaptación a una nueva cultura.

¿Qué se siente?

Cada persona se adapta a una nueva cultura de una manera diferente. En ciertos casos, la gente está muy entusiasmada con el traslado. Aunque quizá se sientan un poco tristes por tener que dejar a esas personas y lugares que eran importantes para ellos, viven el traslado como una aventura. También es posible que hayan escuchado cosas buenas del lugar adonde van. Mucha gente mantiene esta postura. Pero a menudo las dificultades de adaptación no surgen enseguida. Para algunas personas, el entusiasmo inicial se convierte en frustración a medida que pasa el tiempo y siguen sin entender cómo funciona su nuevo entorno.

Por otro lado, hay personas que nunca desearon mudarse. Su frustración comienza el día en que se enteran de que deben trasladarse a un nuevo lugar, ya que viven totalmente felices en donde están. Este sentimiento se prolonga a medida que descubren cuán diferente es su nuevo entorno.

Si bien cada persona experimenta el shock cultural de una manera diferente, los siguientes sentimientos son comunes:
  •     No desear estar cerca de gente que es diferente de uno
  •     Sentirse triste
  •     Sentirse solo
  •     Estar ansioso
  •     Tener problemas para concentrarse
  •     Sentirse aislado o incomprendido
  •     Desarrollar opiniones negativas y simplistas de la nueva cultura
  •     Sentirse frustrado
  •     Extrañar demasiado
 
Estos sentimientos pueden hacer que desees aislarte del nuevo entorno y rechazar la nueva cultura. No es aconsejable aislarse de este modo. Si te tranquilizas, observas y aprendes, y no pierdes de vista la verdadera dimensión de las cosas, probablemente descubras que puedes superar las dificultades. Pero, si te sientes deprimido y no logras funcionar normalmente en tu nuevo entorno una vez que hayan pasado unos meses, debes hablar con tus padres o con un adulto en el que confíes para ver si necesitas la ayuda de un médico o un profesional de la salud mental.

¿Cómo enfrentar la frustración y los miedos que sientes? ¿Cómo puedes comenzar a sentirte cómodo en este nuevo entorno?

Aprende el idioma

Dependiendo de dónde vienes y de la frecuencia con la que utilizabas el inglés allí, puedes o no tener problemas para hablar o entender inglés. Es aconsejable que manejes bien el idioma lo antes posible. No poder entender lo que la gente te dice es casi tan frustrante como no poder hacer que la gente entienda lo que tú estás diciendo.

Existen muchos recursos que te pueden ayudar a practicar el idioma. Las escuelas que tienen un número importante de estudiantes que acaban de llegar al país tienen clases de "English as a Second Language" (ESL por su sigla en inglés), donde se enseña inglés a alumnos cuyo idioma nativo es otro. Si tu escuela no ofrece este tipo de cursos, fíjate si los centros comunitarios municipales o las bibliotecas los ofrecen. Los libros y los sitios Web en Internet son también de gran ayuda.
Cualquiera sea el método que utilices, la práctica es muy importante. Muchas personas se preocupan por tener que hablar un idioma con el cual no se sienten totalmente cómodas y creen que la gente que habla bien el idioma va a reírse cuando usen mal algunas palabras o duden de su uso correcto. Este temor puede llevarte a que practiques el idioma sólo con gente que tiene tu mismo nivel de inglés, pero es importante que lo practiques con gente que maneja el idioma perfectamente bien para que puedas identificar errores y corregirlos.

Es posible que te sientas incómodo porque decir algo en inglés te lleva el doble de tiempo que a un hablante nativo, o por utilizar la palabra equivocada. Pero recuerda que no hay nada por lo que debas sentirte avergonzado. La mayoría de las personas en este país sólo hablan un idioma y se sentirían tan incómodos como tú si trataran de aprender tu idioma en tu país de origen. 
Aun si aprendiste inglés en tu país, es muy probable que no hayas aprendido el argot o slang (el lenguaje coloquial que por lo general ni aparece en los diccionarios bilingües). Ésta es una de las muchas razones por las cuales resulta útil estudiar algo de la cultura en la cual uno está inmerso.


Actualizado y revisado por: Richard Kingsley, MD
Revisado por: agosto de 2009
Revisado inicialmente por: Richard Kingsley, MD, and J. Oni Dakhari, PsyD

Fuente: http://kidshealth.org/teen/en_espanol/mente/culture_shock_esp.html#

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