Inmigrantes y Día del Trabajo en EE UU

Es el primer lunes de septiembre y por lo tanto, en Estados Unidos celebramos Día del Trabajo (Labor Day), día festivo generalmente consagrado a los trabajadores. Originalmente la fiesta se creó en el año 1882 como resultado del movimiento laboral para reconocer los logros económicos y sociales de los trabajadores norteamericanos. Hoy en día, Labor Day constituye un homenaje anual a nivel nacional para celebrar las contribuciones de los trabajadores a la prosperidad y el bienestar de la nación.
por Manny García Tuñón 


Al tomar un momento para reflexionar sobre el espíritu de esta fiesta, no puedo dejar de pensar en las contribuciones de los trabajadores inmigrantes a la edificación de nuestra nación a través de los años. Hoy en día, la misma palabra, “inmigrante”, conlleva una connotación negativa –y eso me preocupa profundamente. ¿Será que, como nación, estamos marchando en una dirección tan extrema como para ignorar la dignidad humana inherente de nuestro prójimo? El prolífico escritor inglés de principios del siglo XX, GK Chesterton, escribió: 
“cuando las personas comiencen a ignorar la dignidad humana, poco tiempo después comenzarán a ignorar los derechos humanos”. 
La historia tiene más que suficientes ejemplos de imperios poderosos que sucumbieron a presiones internas y fallecieron por una implosión, una reversión de los mismos ideales que una vez les hizo grandes.

Definitivamente, la inmigración es un tema candente que debe ser tratado y cuanto antes mejor, pero nunca debemos olvidar que somos una nación de inmigrantes. Excepto los nativos americanos y, casualmente, muchos de los mexicanos estadounidenses cuyos antepasados ya estaban aquí cuando la frontera entre Estados Unidos y México se trasladó hacia el sur, casi todas las personas en este país pueden rastrear su linaje a un inmigrante. Incluso antes de la década de 1880 cuando se instituyó Labor Day, desde el nacimiento de la República hasta este mismo día, los inmigrantes han alimentado la economía de EEUU con su espíritu emprendedor y trabajador –y en el proceso se han convertido en la personificación del sueño americano.

El sueño americano

Todos estamos fascinados por las historias de personas que logran un éxito extraordinario a pesar de todo tipo de obstáculos y dificultades. Estas historias son ciertamente inspiradoras, pero si nos fijamos bien en ellas, pueden hacer más que inspirarnos. Ejemplos de inmigrantes pobres que suben a la fama y fortuna hoy en día son comunes. Existen aun millones más que vienen a este país sin dinero y sin saber una palabra de inglés y que en un corto plazo han creado una base estable para que su familia pueda crecer, sus hijos estudiar y graduarse como médicos o abogados y en el proceso honran a esta nación con su ardua labor y su dignidad. Cada uno de ellos es exitoso y cada uno de ellos es rico independientemente de la cantidad de dinero que ganan. Son ricos porque a través de sus esfuerzos están viviendo y contribuyendo a ese sueño americano.

¿Qué les impulsa a trabajar tan duro? ¿Por qué será que tantos inmigrantes llegan a lograr tanto éxito y superan, incluso, a muchos estadounidenses que nacieron y que estudiaron aquí? Porque, como Earl Nightingale solía decir, 
“la libertad personal es la cosa más preciada en la tierra y es también una de las más raras y por lo tanto tiene tanto valor. Y en esta nueva libertad empiezan a trabajar al servicio de su nuevo país y su gente. El tiempo no significa nada para ellos, pero ser libre para perseguir sus propios fines en el país más rico y libre del planeta lo es todo. Todos trabajan duro. Lo único que buscan es la oportunidad –y una vez que la hacen suya, hacen lo más que puedan con ella”.

Para el inmigrante, llegar a América, a pesar de todas las penurias y dificultades, es una experiencia maravillosa y alegre. En un artículo de MSN Money titulado, Seis secretos de los inmigrantes exitosos, Marilyn Lewis escribe acerca de la razón por la cual muchos recién llegados a EEUU prosperan –porque explotan las oportunidades que los americanos nacidos aquí no perciben. De acuerdo con Lewis,
 “Los inmigrantes ven este país con nuevos ojos, fijándose en posibilidades que otros no ven. Muchos encuentran que aunque existen muchas desventajas, todavía es posible partir de cero y terminar comprándose una casa y enviar a los niños al colegio”.

Y así es. Mientras que tomamos un descanso de nuestro trabajo en honor a las contribuciones de los trabajadores a la prosperidad y el bienestar de nuestro país, recordemos a los trabajadores inmigrantes que han sido y siguen siendo una parte integral de la edificación del mismo. Son nuestros hermanos y hermanas, sin importar de dónde vienen. Y más allá de recordarlos, vamos a aprender de ellos y renovar nuestro propio sentido de agradecimiento por la libertad que disfrutamos y la oportunidad que tenemos de vivir y trabajar en el país más grande en la tierra.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/2013/09/02/1557118/garcia-tunon-un-tributo-a-los.html

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