Emigrar sin rabia y despedirse con agradecimiento

 Basados en su libro "Inteligencia migratoria", el siquiatra Harry Czechowicz y Sonia Czechowicz dictaron una charla el 21 de mayo en el CC Brief-Kohn de Hebraica, a fin de ofrecer herramientas para que las personas que están ante el dilema de emigrar, o que ya han tomado la decisión de partir, puedan ver con más claridad el panorama para que los resultados sean los más adecuados.
Por Daphne Breuer de Jagerman


Harry Czechowicz y Sonia Peña Czechowicz
El siquiatra Harry Czechowicz y Sonia Czechowicz, colaboradora, descubrieron que había una necesidad de los “inmigrantes potenciales” de meditar y planificar su proceso, así como darse cuenta de que existen variables del posible nuevo entorno que pueden exa­cerbar las debilidades sicológicas de los individuos

Emigrar o no emigrar, un dilema

Hace unos siete años Harry Czechowicz notó que 30% de sus pacientes dejaban de asistir a las consultas por temas habituales: problemas típicos de pareja, depresión, adolescencia, etc. Ahora recurrían a sus servicios para hablar sobre “dilemas migratorios”.

Además, al reunirse con especialistas de una conocida Universidad en Toronto, Canadá, se dio cuenta de que la data que manejaban acerca de los inmigrantes era básicamente estadística, pero que no existía información sobre cómo estos grupos etarios se estaban insertando en las nuevas sociedades y cuáles eran sus necesidades, para así poder crear redes de apoyo y servicios de ayuda.


Pros y contras


Harry y Sonia Czechowicz, colaboradora y coautora del libro, descubrieron que había una necesidad imperante de los “inmigrantes potenciales” y crearon este primer “manual de herramientas de autoayuda” para varios fines; entre ellos, estimular a las personas que tienen la idea de emigrar a meditar y planificar su proceso, a darse cuenta de que existen variables del posible nuevo entorno que pueden exacerbar las debilidades sicológicas de los individuos y perjudicar su relación de pareja o con los hijos y familiares.

En la charla se explicaron los recursos sicológicos internos y externos a tomar en cuenta, como por ejemplo los tiempos de adaptación a los procesos de inserción de las personas con trabajo (suelen durar entre seis y ocho meses), mientras que las que emigran sin trabajo suele ser mayor. También hablaron de la importancia de contar con recursos síquicos fuertes, como la resiliencia (capacidad de afrontar la adversidad), humildad, capacidad de negociación, sicología positiva, capacidad de adaptarse a nuevas culturas, idiomas, identidad profesional, entre otros.

Un consejo que aportó el conferenciante tiene que ver con escoger el momento adecuado para emigrar, y este es justo “cuando la persona haya trabajado sobre sus valores y entienda que no todo gira en torno al tema económico, sino a la capacidad de cultivarse como individuos, ser mejores profesionales y tener una vida cultural rica, para dejar la inmediatez y poder contar con más recursos interpersonales, y así adaptarse a una nueva sociedad”.

Finalmente acotó: “Hay que emigrar sin rabia y despedirse con agradecimiento al país que dio a nuestros abuelos, padres e hijos una segunda oportunidad como judíos y como comunidad”.


Fuente: http://www.nmidigital.com/secciones.php?id=3&top_id=15702

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