El noviciado migratorio

Producto de la experiencia y la investigación relacionadas con el término Inteligencia Migratoria, a continuación encontrará algunas recomendaciones prácticas.
Tomado del libro: Inteligencia Migratoria. ¿Me quedo o me voy? Ediciones B, Venezuela, 2013 


  1. Aprender a relacionarse con otras personas. Ya sea a nivel individual o grupal, en un entorno nuevo, asumiendo que la iniciativa tendrá que ser mayormente suya. Puede comenzar a practicarlo y ejercitarlo desde ya en su país de origen, así irá perdiendo la pena de preguntar, pedir, comentar, reclamar apropiadamente, hablar en forma trivial sobre aspectos cotidianos como noticias o asuntos personales a fin de darse a conocer. Necesitará alimentarse de una energía positiva, no crítica, para atraer a sus oyentes en vez de alejarlos. Le será de ayuda observarse a sí mismo por unos días para saber de qué habla en general y de dónde provienen sus ideas. Quizás hable de violencia, trabajo, problemas de salud suyos o ajenos, inflación, tráfico, noticias locales… porque son temas frecuentes donde vive. Imagine entonces que en el país de destino la mayoría de esos temas pueden no ser preocupaciones frecuentes. Quizás le quede poco que decir fuera de los temas comunes que tenía antes de emigrar. Por lo tanto es importante buscar en Internet, la prensa de la ciudad de destino, sus lugares, universidades, etc., información variada que lo ayude a integrarse a ese otro universo y no desorientarse.


 2. Sustituir el concepto de “hogar” por el de una realidad interna “más transportable”. De este modo usted podrá ver su mudanza como la necesidad de un lugar físico, una casa donde depositar lo que se lleva por dentro, venciendo dificultades, utilizando los recursos personales, como su educación, experiencia, valores y principios. Ese constituirá su hogar, no el inmueble donde vivirá.

3. Descartando paradigmas. Todo proceso de aprendizaje implica un noviciado, y el migratorio no escapa de ello. A este noviciado migratorio se lleva un equipaje que incluye nuestra identidad, experiencias, certezas e incertidumbres. También se incluyen paradigmas o creencias fundamentales, muchas de los cuales deben descartarse para ajustarse a una nueva realidad. Veamos este esquema:


 
PARADIGMAS A DESCARTAR   / NUEVA REALIDAD
Ya aprendí todo / Tengo mucho que aprender.
Conclusiones simples, sin mayor análisis.    / Conclusiones meditadas y consultadas
La responsabilidad es de los demás.  /   La responsabilidad es mía.
Tengo la razón.   / ¿Tengo la razón?
Nada cambia.   / Todo cambia.
Ya tengo mis hábitos formados.   / Soy espontáneo, asumo riesgos.
Internamente me siento superior.    / Sé socializar y tomar el riesgo de conocer a otros.
Mantenerse a la defensiva, cerrado.    / Mantener la mente abierta a nuevas opciones.
Resistencia a aprender del nuevo entorno.   / Alegría y serenidad al descubrir oportunidades
Estancarse en las dificultades y las preocupaciones.   / Superar obstáculos descubriendo la propia capacidad y desarrollando confianza.
Comodidad a cualquier precio.  /   Verdad a cualquier precio.

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