Vivir en otro país aumenta la creatividad de los directivos

Una serie de investigaciones realizadas por el profesor William Maddux, Kellogg School of Management, Estados Unidos, ha puesto de manifiesto que los directivos que han tenido que vivir en el extranjero o adaptarse a otra cultura son más creativos y tienen la mente más abierta a la hora de dar con la solución de un problema. 
Por Raúl Morales


El estudio advierte que es importante tener en cuenta sus resultados, sobre todo para mantener la innovación y la creatividad de aquellos trabajadores que, precisamente, “viven” de su creatividad. 
Vivir en otro país puede ser una experiencia muy gratificante. Una nueva investigación asegura, además, que puede ayudar a los directivos a abrir sus mentes y a ser más creativos. A esa conclusión llega el estudio a cabo por el profesor comportamiento organizativo de la Kellogg School of Management, William Maddux.
La investigación ha sido publicada por la American Psychological Association y es la primera de esta naturaleza que se adentra en la relación que hay entre vivir en el extranjero y la creatividad. Esta tesis llega en momento en el que las empresas recortan gastos y centralizan sus oficinas. Toda una paradoja si tenemos en cuenta que el contexto comercial obliga a los directivos a viajar.
“Aumentar el conocimiento en culturas extranjeras ha sido una prescripción clásica para artistas interesados en estimular su imaginación o afinar su oficio. Pero, ¿vivir en el extranjero hace que la gente sea más creativa?”, se pregunta Maddux en un comunicado. “Es una pregunta recurrente que creo que hemos empezado a responder a través de este estudio”.
Los investigadores realizaron cinco experimentos distintos en este sentido. En el primero de ellos, a varios estudiantes MBA de la Kellogg School se les pidió que resolvieran el problema de las velas de Duncker, un test clásico de creatividad. En este problema, se presentó a los participantes tres objetos en una mesa situada cerca de una cartulina colgada en la pared: una vela, una caja de cerillas y una caja de chinchetas. La finalidad era pegar la vela en la pared de tal modo que prendiera de manera correcta y sin gotear cera sobre la mesa. La respuesta correcta está relacionada con usar la caja de chinchetas como candelabro.
La solución está considerada como una medida de la creatividad, ya que tiene que ver con la habilidad para ver los objetos desempeñando un papel muy diferente para los que fueron pensados. Los resultados muestran que aquellos estudiantes que vivieron en el extranjero tenían más posibilidades para dar con la solución más creativa.

Vender una gasolinera
En otro estudio, los investigadores simularon una negociación para la vender una gasolinera. En la negociación, un acuerdo basado sólo en el precio era imposible porque el precio mínimo que el vendedor estaba dispuesto a aceptar era mucho mayor de lo que el comprador estaba en disposición de pagar. Dado que las dos partes estaban muy interesadas, el acuerdo sólo sería posible gracias a la creatividad para casar ambos intereses.
En este caso, y una vez más, los negociadores con una experiencia en el extranjero daban más fácilmente con una solución creativa y satisfactoria para las dos partes. En los dos estudios descritos, la cantidad de tiempo vivido en el extranjero no tenía nada que ver, tan sólo el hecho de haber vivido en otro país estaba realmente relacionado con la creatividad.
Maddux llevó a cabo un nuevo estudio para saber por qué se producían estos resultados. Con un nuevo grupo de estudiantes MBA en el INSEAD en Francia, descubrió que cuanto más se adaptaron éstos a una cultura extranjera más probabilidades tenían de resolver el problema de Duncker.

Trabajo personal
“Esto muestra que hay algún tipo de transformación psicológica cuando alguien vive en el extranjero para que aumente su creatividad. Esto puede ocurrir cuando la gente trabaja para adaptarse a esa nueva cultura”, comentan.
Para desentrañar el mecanismo, los investigadores aplicaron una técnica llamada “priming”. En dos experimentos, pidieron a dos grupos de estudiantes de la Sorbona parisina que escribieran algo sobre el tiempo que vivieron en el extranjero. A otros grupos, sin embargo, se les pidió que escribieran sobre otras experiencias, como ir al supermercado o aprender un deporte, pero no sobre adaptarse a otra cultura.
Los resultados muestran que los estudiantes que recrearon mentalmente sus experiencias pasadas en otro país eran más creativos. Por ejemplo, estos estudiantes resultaron ser más diestros a la hora de resolver crucigramas.
“Esta investigación tiene algo que decir sobre el creciente impacto de la globalización en el mundo, un hecho que se ha visto afectado por la reciente crisis financiera”, comenta Maddux. “Saber que la experiencia en el extranjero es clave para la creatividad hace que la asignación de trabajo en otros países sea muy importante, sobre todo para la gente que necesita mantenerse creativa o innovando para mantenerse competitiva”, remarca.




 
Fuente: http://www.tendencias21.net/Vivir-en-otro-pais-aumenta-la-creatividad-de-los-directivos_a3209.html



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