Mudarte a otro país: los hijos

Por Margaret McGavin

Tú y tu familia están bien establecidos en un lugar donde vive tu familia. Tus hijos nacieron aquí. Aquí tienen su escuela y sus amigos. Y entonces, de repente, surge una oportunidad: Tendrás que vivir en el extranjero para progresar en tu trabajo. ¿Qué haces?

Es obvio: ¡te vas! Con lágrimas en los ojos, mucho miedo y la esperanza fresca de hacer una nueva vida. TÚ estás convencido de que es lo correcto. ¿Pero tus hijos? ¿Les puedes pedir que dejen todo lo conocido y empiecen de nuevo?

¡Por supuesto que sí! A la larga, estas experiencias les darán unas ventajas tremendas, sobre todo si van a aprender un nuevo idioma. Este cambio es una oportunidad única para aprender y crecer.

Sin embargo, ahorita será muy difícil. Los niños viven en el presente, y no pueden imaginar que habrá nuevos amigos y otros momentos divertidos. Hoy, el día de la mudanza, están tristes y tal vez enojados.

¿Cómo puedes ayudarles a sufrir menos con este cambio tan drástico?

  • Habla con ellos. Aunque no vas a dejar que ellos hagan la decisión, hazles saber el por qué del cambio, y los detalles específicos. ¿Cuándo se van a ir? ¿Cómo tienes pensado que se despidan en la escuela aquí?
  • Comparte información concreta sobre la mudanza. ¿Se puede llevar todo, o hay que dejar cosas aquí? Deja que ellos ayuden a escoger qué se lleva.
    Usa el internet parabuscar la biblioteca pública, los parques, los campos de beis o futbol, y las albercas en el lugar nuevo.Deja que tus hijos vean fotos o mapas de estos lugares, y hagan planes tentativos para tomar una clase o inscribirse en un equipo.
    Ayuda a tus hijos a formar una red de contactos con su gente.Intercambia direcciones de email con los papás de sus amigos, con su maestro o su entrenador. Hagan planes para chatear con los amigos y tenerlos al tanto de las noticias de ustedes. Saber que los amigos están tan cerca como la computadora les hará sentir menos solos al principio.
    Al empacar, lleva cosas familiares que les harán recordar su cultura y su idioma materno: libros, música, recetas y fotos pueden parecer muy comunes aquí, pero serán cosas irremplazables y preciosas por allá.
  • Dedica todo tu tiempo libre a tus hijos durante las primeras semanas en el nuevo lugar. La unión familiar les dará la seguridad y el consuelo que necesitarán para aguantar la nostalgia inicial.
No se den por vencidos. Deja que tus hijos vean que también es difícil para ti, que tú también extrañas mucho a tu país, pero que todo va a mejorar.

Ir a un país nuevo es una aventura llena de emociones. Puede llevar a una familia a unirse y a tener mucho éxito. Pero hay que atender a los hijos y apoyarlos para esta transición.

Fuente: http://hijos.about.com/od/Otro-pais/a/Mudarse-A-Otro-Pa-Is-Con-Tus-Hijos.htm

Comentarios

Entradas populares de este blog

Elogio de la esperanza

Migrar, vivir, morir, revivir

Emigrantes venezolanos en Suiza