¿Cómo se come un mango?
Cada vez que un venezolano se reencuentra con un mango, no importa en qué latitud esté, recordará su infancia, su mamá y su calle alfombrada de esa fruta lujuriosa y callejera Por Mitchele Vidal http://imagenes-urbanas.blogspot.com/ Comerse un mango es un ejercicio de memoria. Es recordar a mi mamá llegando con una bolsa de mangos dulces, de esos que se caían en los jardines de aquella Caracas sin rejas. Entonces decía: "vamos a cortarle los 'cachetes' y a picarlos en cuadritos, así, uno por uno, cuando se desprenden de la concha saltan a la boca". Pero esa técnica solo funcionaba con el mango "de injerto": gordo y turgente; porque el mango de hilacha lo que exigía era paciencia para chuparlo y también para quitarse los hilitos de los dientes. Una vez llegó a mi casa una muchacha de oriente y regresó horrorizada del mercado porque ahí vendían los mangos. - Pero ¡qué ejeso! -Vociferaba. ¡A quién se le ocurre pagar por un mango! En mi pueblo los mangos rue...