Lo que el invierno me ha enseñado
Ahora que mi tercer invierno termina, puedo hacer una lista preliminar de lo que el invierno montrealés me ha enseñado, o me ha ayudado a recordar. Por Rafael Osío Cabrices* * Periodista y escritor venezolano residente en Montreal Montreal en invierno. Foto: MariamS, Pixabay Quejarse es inútil. Contra el clima no puedes hacer nada sino adaptarte. Aprender de los locales: de cómo se abrigan cuando hace frío (o cómo dejan de usar pantalones largos cuando hace calor, en el verano). Tomar consejos, de quienes tienen experiencia, pero luego moderarlos según tus propias circunstancias y gustos. Sufrir porque hace demasiado frío o porque ya es noche cerrada a las 4 y 15 de la tarde es perder energía y resistirse a aceptar tu circunstancia. Mucho mejor es invertir esa energía en hacerte más resistente. Eres más fuerte de lo que crees. Cuando no has vivido tu primer invierno, te preguntas cómo te irá con él, cómo te defenderás de él, tú que vienes de la resolana que enceguece...