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Españoles en Venezuela: ¿quedarse o regresar a España sin nada?

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Salieron del franquismo y acabaron bajo Maduro. Muchos de aquellos que llegaron a Venezuela durante la posguerra tienen que tomar hoy una decisión crítica: ¿seguir en un sitio donde la vida es insostenible o regresar a España sin nada? Por Alicia Hernández, El Confidencial Fuente: https://bit.ly/2JB6aoI “Ondiñas veñen, ondiñas veñen, ondiñas veñen e van, non te embarques rianxeira que te vas a marear”. El público ronda los 80 años, canta y acompaña las gaitas, la pandereta y el tambor. Cuando el espectáculo termina, todos se sientan para comer hallaca, ensalada de gallina, pernil y pan de jamón, el plato navideño venezolano. En el centro de día Santiago Apóstol, en la Hermandad Gallega de Caracas, los abuelos hacen su almuerzo de Navidad. Una de las conversaciones se repite en cualquier mesa del país: recuento de quiénes se han ido, quiénes se van. La diferencia es que ellos ya migraron hace más de 50 años desde España y eligieron Venezuela para tener un futuro mejor. Y, a ...

“Por aquí todos bien, gracias a Dios”

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La posguerra española, miseria, caciquismo, prisión, paro y hambre, empujó a la emigración; en Canarias, a la emigración venezolana. Los hombres buscaban la carta de llamada y se iban de madrugada, en patera o en barco, clandestinamente, o con esos papeles que se guardaban como el oro en las gavetas de las cómodas vacías. Delante, al final del viaje, había la quimera. A unos les fue bien, no volvieron; a otros les fue mal, los vi volver, como si los precediera un fracaso inesperado. Se quedaban las mujeres, los hijos. Aquellas mujeres, como de luto, venían a casa, me dictaban sus cartas para explicarles a los hombres qué pasaba aquí, qué había en su ausencia. Por Juan Cruz, El País Juan Cruz, periodista y editor español. "La posguerra española empujó en Canarias a la emigración venezolana" Ellas dictaban palabra a palabra, como un testamento; explicaban la tragedia de vivir. Todas las cartas empezaban con la misma fórmula: “Querido marido, me alegro de que al reci...