Los nietos
Los nietos son como herencias: tú los recibes sin merecer. Rachel de Queiroz Sin haber hecho nada para eso, de repente caen del cielo... Sin tener que pasar por las penas de amor, sin los compromisos del matrimonio, sin los dolores de la maternidad. Un nieto es realmente, sangre de tu sangre.
Con la edad llega la nostalgia de alguna cosa que tenías y que se fue sutilmente junto con la juventud. Mi Dios, ¿para dónde se fueron los chicos? Se transformaron en aquellos adultos llenos de problemas que hoy son los hijos, que tienen suegro y suegra, cónyuge, empleo, apartamento y obligaciones, tú no reconoces de modo alguno a tus niños perdidos. Son hombres y mujeres. No son más aquellos que tú recuerdas.
Y entonces, un lindo día, sin que te impongan ninguna de las agonías de la gestación o del parto, el doctor te coloca en los brazos un bebé. Completamente gratis.
Sin dolores, sin llantos, aquel niñito por el cual morías de nostalgia, símbolo de ...