La historia de un inmigrante venezolano en Aruba
En un país con tantas dificultades como Venezuela, no es extraño que algunos ciudadanos busquen probar suerte en distintas latitudes. Así es el caso de Jefferson David Ramírez, quien emigró a la "isla feliz" con el fin de escapar del caos, pero solo logró cambiar unos problemas por otros Por Luis Manuel Gondelles, El Nacional "Aruba es la tierra de los contrastes, de la ilusión que no es tan ilusión". Así define Jefferson David Ramírez, venezolano de 27 años de edad, a la isla donde emigró, la happy island (como la llaman coloquialmente), buscando escapar de la inestabilidad venezolana. David, como lo llaman los clientes y conocidos de la isla, es nativo de Maracay, donde estudió y se graduó de periodista en la Universidad Bicentenaria de Aragua, carrera con la cual podía ganarse la vida: "Tuve mi productora, programas de televisión y de radio (...) tenía para hacer mi vida: un buen salario, un jefe influyente como Esteban Trapiello, que confiaba e...