Ser un inmigrante en Navidad: cómo disfrutar de esta celebración y dejar la nostalgia a un lado

La Navidad es una de las festividades más importantes del cristianismo, donde las familias celebran la llegada del Niño Dios reunidos y dan las gracias por las bondades recibidas durante el año. Cada país que tenga como base la religión judío cristiana tendrá una manera tradicional de celebrar estos días pero sin duda en todas se verá involucrada la figura de los seres queridos.
Por Paola Palacios Macario

Cuando las personas abandonan su país los sentimientos suelen encontrarse a flor de piel y lo que antes podía tener un significado no tan importante pasa a ser lo que más se recuerda con añoranza

Cuando las personas deciden migrar de su país natal deben adoptar las tradiciones y costumbres de su país residente, y experimentar la migración en estas fechas de Pascua podría resultar una experiencia completamente diferente y hasta un reto para algunas personas.

El médico psiquiatra, Arturo Rodríguez Milliet  señala que la Navidad no solo comprende el valor religioso: “Tiene un valor primero religioso y luego de orden cultural, para lo social y para lo individual, lo que quiere decir que el impacto o la importancia que tenga la Navidad va a depender de la cultura dominante en cada país, pero también en cada individuo y en cada familia”, explica Rodríguez Milliet, resaltando que el valor de estas fechas puede ser alto, moderado o nulo dependiendo del individuo.

“Para cada persona tiene un significado especial y ese significado personal puede ser positivo o negativo, incluso hay personas que relacionan la Navidad con emociones más bien de tristeza (…) Es poco probable que la gente no genere posturas entorno a estas fechas”, explicó.

Pero cuando las personas abandonan su país los sentimientos suelen encontrarse a flor de piel y lo que antes podía tener un significado no tan importante pasa a ser lo que más se recuerda con añoranza.

“Cualquier persona que deja su país y va a un país nuevo pasa por un proceso de duelo; la experiencia emocional frente a la perdida de elementos significativos. Cuando una persona sale de su país y se va a otro deja  gran parte de sus afectos, de sus tradiciones, referencias sociales y culturales, eso implica una perdida y para que la sensación de nostalgia y tristeza termine debe pasar  bastante tiempo hasta que el emigrante puede superar la perdida y pueda suplantarla por otros hábitos y otras costumbres”, aclara el psiquiatra.

Es en las Pascuas-por tratarse de un referente especial de cariño y tradición- que la sensación de duelo se remarca, sin embargo “a medida que pasa el tiempo la persona van encontrando sustitutos de estas tradiciones, se incorporan los elementos culturales nuevos, crea nuevos vínculos y poco a poco se va generando el proceso de adaptación al nuevo país”.

Los procesos de adaptación duran por lo general entre seis meses y dos años, pero cuando se trata de un inmigrante este proceso dependerá de muchas variables, como el hecho de viajar solo, en familia o en pareja, o que la persona tenga o no conocidos en el nuevo lugar donde vivirá.

El país de origen no afecta el proceso de adaptación.”Las nacionalidades no cuentan como factor, las características individuales son las que van a hacer que a alguien le afecte más o menos pasar la navidad en otro país”.

Sin embargo, si el individuo proviene de una cultura en donde no se celebre la Navidad, como es el caso de ciertos países de Asia, esta tradición no generará ningún choque emocional, pero “se podría inclusive aprender a celebrar algunas tradiciones dándole un significado distinto, como es el caso del Halloween que en algunos países se celebra aunque no exista un referente cultural directo”, sostiene Rodríguez Milliet.

Este fenómeno da pie a la multiculturalidad, que es una manifestación bastante común en nuestra sociedad globalizada. “Cualquier inmigrante siempre va a adaptarse a la cultura del país en donde vive, pero siempre incluyendo parte de su propio bagaje cultural (…) la cultura tiende a enriquecerse, tiende a fusionarse, y los valores culturales tienden a irse sumando. No se trata de imponer una cultura sino que de manera natural se vaya amalgamando”.

Y si en estas fechas te encuentras un poco solo y una geografía completamente diferente, no olvides que en cada país existen distintas comunidades de inmigrantes, y la comunidad de tu nacionalidad no será la excepción. El doctor Rodríguez Milliet explica que “las personas tienden a identificarse con sus semenjantes, a cualquier parte que vayas vas a encontrar las colonias, paisanos se reúnen entre sí para saciar ese sentido de pertenencia y compartir sus valores culturales”.

Lo importante es saber sobrellevar la sensación de nostalgia de una manera positiva, todo dependerá de nosotros. “O te incorporas a los estímulos presentes y los disfrutas, o te identificas con el sentimiento de añoranza y te vas a sentir triste. El sentimiento va a depender de la conexión que tengas en tus pensamientos, si bien con los estímulos que te puedan generar tristeza o los que te generan felicidad”.

Disfrutemos entonces del nacimiento del Niño Jesús con la mejor energía sin importar en qué situación nos encontremos, tratemos de agradecer por lo que está y por lo que viene y aprendamos de lo que fue. No hay excusas para no disfrutar de nuestra Navidad.

Fuente: http://telocuentonews.com/vida/tlcn-noticias/17740-ser-un-inmigrante-en-navidad-como-disfrutar-de-esta-celebracion-y-dejar-la-nostalgia-a-un-lado

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